Conocé para qué y cómo recolectar agua de lluvia

Foto: Arq. Clarín

Si bien las épocas de lluvia en nuestra provincia, aún no comenzaron, aquí te contamos como debes prepararte para aprovechar el agua de lluvia para riego, limpieza y uso sanitario en viviendas urbanas y suburbanas. Características de la instalación, dimensionamiento y costos de los equipos.

Gran parte del consumo del agua en una vivienda se destina a limpieza general y de los sanitarios, lavado de ropa y riego, situaciones en las que no es indispensable que ésta sea potable. Una instalación para recolectar agua de lluvia puede contribuir a la provisión de agua apta para esos usos, particularmente en regiones donde el agua potable escasea o simplemente para cuidar el recurso. Mientras que en un hogar el consumo de “aguas grises” se estima en alrededor del 50 % del total, en un edificio con actividad comercial el porcentaje escala a un 85 %.

Para cosechar agua de lluvia es necesario instalar un tanque cisterna en el cual se pueda almacenar el agua recogida en los techos, la cual se somete a un proceso de filtrado dentro del mismo receptáculo. Luego, desde el tanque se succiona con una bomba para enviarla a los puntos de consumo.

“Es importante tener en cuenta que un milímetro de lluvia equivale a un litro de agua por m2. Por ejemplo, en Tucumán caen unos 997 mm al año en promedio, por lo tanto, por un techo de 200 m2 pasan alrededor de 199.400 litros de agua distribuidos a lo largo de los 12 meses”, ejemplifica Sebastián Nelson, de HMSA, proveedor de tanques para almacenamiento de agua de lluvia. “Es mucha agua y de muy buena calidad, agua destilada, blanda, con PH tirando a neutro”, detalla.

Para dimensionar el tanque se deben tener en cuenta dos factores:la oferta y la demanda. El primero está determinado por la superficie de captación y por régimen de lluvia de la zona, para lo que se debe considerar los promedios históricos. La demanda depende del destino que se pretende dar al agua cosechada. Por ejemplo:

-Inodoros: tipo de inodoros (doble descarga o tradicionales) y cantidad de personas.

-Lavarropas.

-Canillas para limpieza.

-Superficie de área verde a regar.

Obtenidos los valores de oferta y demanda se puede calcular el tamaño optimo del depósito. Como referencia, para una casa habitada por cinco personas, con 150 m2 de techo, 500 m2 de área verde a regar, la alimentación de inodoros de doble descarga, lavarropas y canillas limpieza, un sistema con tanque de 6.500 litros podría sustituir el 100 % de esos consumos. Para ese caso, el costo del equipo se estima en 7.100 dólares más IVA (106.500 pesos) e incluye tanque con cúpula y cubierta telescópica, filtro auto limpiante, kit de extracción flotante (boya, válvula anti retorno con filtro de succión en acero inoxidable y manguera de succión), conexión depósito bomba, rebosadero con sifón, zapata de entrada tranquila, rejas de protección anti animales (se colocan en desagües), sensor de nivel y control externo con visor de nivel en tanque y una electroválvula que habilita ingreso de agua de red o perforación al tanque.

“La cañería que alimenta las terminales debe ser independiente de la cañería de agua potable. Al inodoro se llega con una sola cañería, la que viene desde el tanque de agua cosechada”, aclara Nelson. El tanque se ubica en un pozo con un lecho de grava y se cubre con tierra.

Sistemas in situ

Es posible armar una instalación “casera” y de menor complejidad para destinarla al riego o limpieza exterior de la vivienda. En este caso, el agua de lluvia también se capta del techo, es conducida por canaletas y pluviales hasta un primer filtro de hojas, el cual se encarga de retener los elementos más grandes que traiga el líquido. La primera parte del agua está “contaminada” con los sedimentos del techo y debería pasar por un proceso de filtrado más complejo para mejorar su calidad antes de que llegue a la cisterna, que puede incluir capas de arena fina, gruesa y grava. También es necesario incorporar un reductor de turbulencia para evitar que se revuelvan los sedimentos que pudieran acumularse en el fondo. El agua debe extraerse desde la parte más alta del tanque.