Estudiantes argentinos por el ahorro energético compiten en el MIT

De izquierda a derecha, los estudiantes Melina Piacentino, Mariano Redel, Aylin Vazquez Chenlo, Marco Esposito y Lucia Montoya difundiendo los talleres de Sensibilización de Cambio Climático junto al Ing. Eduardo Fracassi en el hall del ITBA.

Reducir un 14% el consumo de energía global es la meta de un equipo nacional que participa de un concurso organizado por el Centro de Inteligencia Colectiva del estadounidense Massachusetts Institute of Technology (MIT)

Un grupo de estudiantes argentinos presentó un proyecto para modificar el “seteo” de los aires acondicionados con el que se lograría reducir un 14% el consumo energético global, iniciativa con la que se metió en la recta final del concurso

La propuesta del equipo “Kiri”, (nombre inspirado en el árbol Kiri (Paulownia tomentosa) que se caracteriza por ser originario de China y por ser capaz de crecer en suelos infértiles absorbiendo diez veces más cantidad de dióxido de carbono que otras plantas), compuesto por estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), quedó entre las 60 seleccionadas sobre un total de 500 participantes en el “MIT Climate Colab” (como se denomina el certamen en inglés), que busca aprovechar la inteligencia de miles de personas de todo el mundo para resolver el desafío del cambio climático global. El equipo está coordinado por el ingeniero Eduardo Fracassi, y su propuesta consiste en modificar el tipo de “seteo” o ajuste de los equipos de aire acondicionado residenciales para que gasten menos energía y liberen a la atmósfera menos toneladas de CO2, uno de los gases del efecto invernadero. “Muchos usuarios desconocen que el consumo de energía se dispara exponencialmente con solo cambiar el seteo de temperatura en unos pocos grados”, explicó Aylin Vázquez Chenlo, de la carrera de Bioingeniería del ITBA, en una entrevista realizada con la agencia CyTA del Instituto Leloir.
El equipo propone que cuando los equipos de aire acondicionados residenciales se usen en modo “cool” de enfriamiento, tengan una temperatura mínima de seteo de 25 grados en vez de los 18 que tiene en la actualidad. La medida lograría reducir un 14% el consumo energético global, una cifra que según precisó el Instituto Leloir equivale a 30.000 millones de dólares o el PBI de países como Paraguay, Bolivia o Lituania.